LAS NUECES: "El equilibrio entre las perlas crujientes"

Las nueces son uno de los alimentos concentrados con mayor cantidad de sustancias nutritivas que nos ofrece la naturaleza. Hay más de 15 variedades, son consumidas desde muy antiguo y se han asociado a la salud y a la buena memoria. Enteras tienen forma de cerebro y partidas de corazón, dos de sus principales cualidades. 

La nuez es especialmente rica en ácidos grasos saludables y, sobre todo, contiene el equilibrio entre los omegas 6 y 3. Unos 40 gramos proporcionan todos sus beneficios nutritivos y el aporte de omegas para cubrir las necesidades orgánicas. La proporción entre grasas saturadas y poliinsaturadas es de 1 a 7. Esta es la proporción ideal y es difícil de encontrar en otros alimentos naturales.  

Al ser bajas en carbohidratos, son ideales para complementar alimentos que sean ricos en ellos y también porque contiene los aminoácidos esenciales, menos la metionina, que es la que suelen tener en abundancia los alimentos ricos en carbohidratos. Otro compuesto derivado de los aminoácidos que abunda en las nueces, es el glutatión, esencial para desintoxicar el hígado y multitud de otras funciones. 

Su contenido vitamínico es muy variado y destacan las vitaminas del grupo B con la B-1, B-2 y B-6, otras como la E y el ácido fólico. El aporte de minerales es muy equilibrado y, siendo bajas en sodio, hallamos buenas cantidades de potasio, calcio, hierro, magnesio, fósforo, zinc, cobre y manganeso. 

De todas las variedades, destacamos la nuez común, que es la más usual, y la nuez pecana, ya que presentan notables diferencias en su cáscara y su fruto. 

La pecana es de cáscara más fina y alargada. Su pulpa es un poco más dulce y contiene más grasas saludables que la nuez común; en carbohidratos y vitaminas son similares, aunque es algo inferior en aminoácidos. En cuanto a minerales, contiene más cantidad de potasio y oligoelementos como son el boro, el vanadio, el níquel y el cromo.

Otra variedad muy peculiar es la nuez negra. Esta variedad de nuez se consumió en la antigua Grecia y dentro de la cultura Romana para mejorar la digestión y ya posteriormente en preparados medicinales que incluían la cáscara, las hojas y la corteza del árbol. Se le atribuyen propiedades como la contención de las células cancerígenas, ya que contiene un componente llamado juglona, con el que se han tratado cánceres en animales con buenos resultados. Se cree que puede tratar las células de la leucemia y las cancerígenas en el hígado. Además de todo el resto de propiedades que caracterizan a las nueces común y pecana, la nuez negra también tiene la capacidad de eliminar infecciones parasitarias y bacterianas como lombrices, difteria, sífilis, candidiasis… Con esta nuez normalmente se hacen preparados de cápsulas, concentrados o aceites para realizar tratamientos específicos, ya que la juglona en cantidades altas puede ser tóxica.


Las nueces son muy recomendables para el sistema cardiovascular, circulatorio y nervioso. Cuidan del corazón, las arterias, el cerebro, la piel, aumentan la elasticidad arterial, la de la piel, la memoria y regulan el colesterol, la diabetes, los nervios y el alzheimer. Nuevos estudios indican que el extracto de nueces tiene efectos protectores sobre el estrés oxidativo, la muerte celular y el daño del ADN. Su contenido en serotonina ayuda a reducir el estrés, la ansiedad y el nerviosismo. Un beneficio poco conocido es su impacto saludable en la fertilidad masculina, en cuanto a la calidad de los espermatozoides se refiere.

Como colofón, es una gran fuente de antioxidantes polifenoles. Distintos estudios las consideran como un alimento con más antioxidantes que otros considerados como los de mayores niveles, poseyendo hasta 20 veces más que ellos. Entre sus agentes antioxidantes, destaca el ácido elágico, el cual tiene un efecto antitumoral comprobado. 

Las nueces contienen antioxidantes únicos y muy potentes que solo se hallan en muy pocos alimentos como son: tanino, quinona, juglone, tellimagrandin y morín. Este potente efecto ha demostrado su efectividad en la prevención del daño del hígado causado por químicos intoxicantes. Se considera que la mayor parte de los antioxidantes se concentran en su piel marrón. 

Hay que comerlas sin abusar, ya que en exceso pueden aportar algo de oxalatos. De siete a diez nueces cinco días a la semana te aportarán todas sus propiedades. Consúmelas recién partidas, frescas y activadas. Combínalas correctamente con otros alimentos y mastícalas y ensalívalas bien para facilitar su digestión, el total aprovechamiento nutricional y el de sus propiedades saludables. 

 

“El equilibrio de las nueces te aportará bienestar cerebral y cardíaco” 

¡Gracias nueces por vuestra generosidad!

 

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