LAS COLES: "El festín multicolor"

“Consume el festín multicolor que nos ofrecen las coles en su época y tu cuerpo estará servido de nutrientes que te aportarán vida y te prevendrán de importantes afecciones”

Entre otras verduras, las coles forman parte de una extensa familia de hojas, raíces y flores de variados colores y formas. Esta gran familia son las crucíferas, de las que se conocen más de 3.5O0 especies distribuidas por todo el planeta. Concretamente, las coles suelen ser poco consideradas e incluso olvidadas y son unas de las hortalizas que menos se consumen con respecto a las otras hortalizas hermanas.

Son hortalizas más bien de invierno, período en el cual su consumo es ideal, ya que son más sabrosas, nutritivas y pueden aprovecharse al máximo sus buenas propiedades. Dentro de las variedades más usuales de coles y según sea la parte principal que se consume de la mata que forma cada una, se pueden agrupar en dos apartados:

COLES DE FLOR - Son las que se come la flor: el brócoli o brécol, la coliflor y el romanescu. 

COLES DE HOJA - Son las que se comen las hojas: las coles de Bruselas, la china, la lombarda, el repollo, la rizada y la negra o kale.

 

VALOR NUTRITIVO Y PROPIEDADES

Todos los tipos de coles tienen características en común: son ricas en vitaminas del grupo B -sobre todo ácido fólico-, vitaminas C, E y K y sales minerales como el potasio, el calcio o el magnesio. Además, contienen mucha agua fisiológica y pocas grasas, hidratos de carbono y proteínas, lo que hace que su aporte energético sea bajo, aunque tienen gran cantidad de fibra con efecto saciante. Mayormente, comparten una propiedad peculiar y es que son ricas en compuestos sulfurados que les confieren ese olor típico que se desprende durante su cocción, pero como recompensa nos ofrecen innumerables beneficios para la salud. Sus diferentes coloridos indican su contenido en diversos fitonutrientes y bionutrientes, excelentes nutricios de vida. Su color verde es un indicador de la clorofila y valiosos minerales alcalinos. Las coles como el brócoli son una gran fuente alcalinizadora para el organismo. 

Las coles son diuréticas, ya que ayudan a eliminar líquidos retenidos, y actúan como antiácido natural al combatir la acidez de estómago y úlceras estomacales. Son antiinflamatorias, sobre todo en las inflamaciones digestivas, gastritis, diverticulitis… Su consumo previene enfermedades crónicas como las del corazón, la diabetes o la obesidad, e incluso tienen propiedades anticancerígenas.

Una de sus características más positivas son precisamente los compuestos azufrados que le otorgan su olor característico. Uno de ellos, los glucosinalatos, son investigados por su actividad anticancerígena con resultados positivos. El consumo regular de brócoli y coliflor ejerce un efecto preventivo frente al cáncer de próstata. También se investiga su acción como protectores en los tratamientos de radioterapia para el cáncer. Además se estudia su beneficio en la prevención de la osteoporosis y en la menopausia gracias a su contenido en boro, que previene la pérdida de estrógenos y ayuda a fijar el calcio en los huesos. 

 

POSIBLES INCONVENIENTES A TENER EN CUENTA

  • En contra de sus grandes ventajas, el glucosinalato es un goitrógeno y puede interferir en la absorción del yodo, mineral imprescindible para la función tiroidea. Pero sólo afectará si hay desequilibrios internos y la col es ingerida cruda, ya que se ha demostrado que al cocerla, los goitrógenos son inhibidos. En caso de comerla cruda, acompañarla de un poco de alga nori compensará su efecto.
  • También la presencia de sinigrina y otros glucosinolatos pueden causar ciertas irritaciones intestinales, lo que alertará sobre alteraciones funcionales del intestino.
  • Otro aspecto a tener en cuenta de estos vegetales es la gran capacidad que tienen de absorber del suelo las purinas que luego se transformarán en ácido úrico en el organismo, por lo que el origen ecológico es la mejor garantía de que el suelo de su cultivo está libre de estos residuos tóxicos.

 

SU CONSUMO

Las coles pueden comerse frescas, hervidas o fermentadas. 

Para comerlas frescas son ideales las coles de hoja tierna como la lombarda y el repollo verde; aliñadas con aceite de oliva en las ensaladas aportarán todo su potencial. Las coles de hoja son ideales para añadir a los zumos verdes prensados, serán altamente alcalinizadoras, aportarán nutritiva vida y fortalecerán la salud.

Al comerlas cocinadas -al igual que todas las hortalizas-, habrá que tener en cuenta que si se alarga mucho la cocción se pierden parte de sus vitaminas, por lo que es conveniente hacerlas al vapor o sumergirlas en un poco de agua y cuando ésta haya empezado a hervir, dejarlas simplemente el tiempo justo para que mantengan todo su vivo color, ya que cuando empalidecen es porque el tiempo ha sido excesivo y entonces las pérdidas de nutrientes sensibles son altas. Otro aspecto importante es tomar o utilizar el agua del hervido en otras comidas, ya que en ella habrán ido a parar cierta cantidad de minerales. 

Tanto la col fermentada -llamada chucrut- conservada de forma natural, como el jugo que desprende, es un probiótico estupendo que además contiene numerosos nutrientes. Hecha de esta forma, posee propiedades beneficiosas para el sistema inmunológico y digestivo y para los intestinos y su flora.

 

CONSEJOS PRÁCTICOS

Hay dos aspectos que suelen ser objeto de cierta incomodidad: el olor al ser cocinadas y las posibles flatulencias en algunos casos. Estos consejos los evitarán.

  1. CÓMO EVITAR EL OLOR AL SER COCINADAS: El fuerte olor que desprenden las coles al cocinarlas se debe a los compuestos azufrados que se liberan durante su cocción. Si deseas evitarlo, añade al agua de la cocción un poco de pan empapado en vinagre de manzana.
  2. CÓMO EVITAR LAS FLATULENCIAS: La fibra y los compuestos azufrados que contienen pueden formar gases durante la digestión. Para evitar estos efectos, se puede añadir al agua una planta carminativa como son el tomillo, el orégano, el comino, el romero, la cúrcuma, las semillas de alcaravea… Estas especias también aportarán sus peculiaridades.
  3. PARA SU MAYOR DIGESTIBILIDAD: Cocínalas con un diente de ajo, cebolla o jengibre y, si las comes crudas o maceradas, el alga nori las hará más digestibles. Aliñadas con aceite de oliva y/o vinagre de umebosi, serán más saludables gracias a la vitamina E, ácidos grasos y la alcalinidad que aportan estos ingredientes.

 

 “Toma el festín multicolor que te ofrecen las coles en su época y tu cuerpo estará servido de nutrientes que te aportarán vida y prevención de importantes afecciones”

 

¡Gracias Saludables Coles!

 

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