EL AGUA, TU GRAN ALIADA

 “El agua nos da la vida, es el soporte de toda vida y nos apaga la vida, nacemos en el agua, existimos en el agua y nos vamos del agua. Toma conciencia de la vital importancia del agua y tu salud cambiará por completo. El agua viva te vivificará, el agua muerta te mortificará”.

 

Nutrición y depuración con agua

El agua es el constituyente más importante del cuerpo y representa aproximadamente el 70% del peso total de éste. Lo que en naturismo se llama el terreno, esta básicamente compuesto por los líquidos orgánicos: el intracelular y el extracelular, la linfa y la sangre. Cualquier modificación cualitativa o cuantitativa de dichos líquidos, provocará un desequilibrio y el inicio de los trastornos de salud. 

El agua desempeña un papel fundamental en el funcionamiento orgánico. Es conductora de la electricidad y, como seres eléctricos que somos, necesitamos el agua para que puedan realizarse las funciones más importantes del cuerpo humano como son la respiración, la circulación y la eliminación. 

El agua es necesaria para nutrir, eliminar desechos y para muchas de las funciones orgánicas que efectúan las células mediante billones de reacciones químicas que tienen lugar en el organismo. Por lo tanto, es evidente que hay que tomar agua en la cantidad y pureza suficientes para reponerla y mantenerla en un estado de equilibrio.

 

¿Cuánta agua necesitamos?

Dependiendo de las condiciones, la media de la eliminación externa del agua que se produce en el organismo, oscila entre los 2,5l y se produce por cuatro vías: los riñones, que eliminan 1,5l; la piel, que desprende 0,5l a través del sudor; los pulmones, que exalan 0,4l; y los intestinos, que evacuan 0,1l. En función del peso y de la constitución corporal, el organismo contiene una media de 50l de agua para un cuerpo de 70kg. En condiciones normales, se elimina aproximadamente un 5% de esos 50l o el equivalente de 35ml por cada kilo de peso corporal; es decir, 2,5l diarios en ambos casos. Por lo tanto, la aportación de agua al organismo tendría que ser, como mínimo, esa cantidad o la correspondiente al peso.

Dependiendo de los hábitos que se tengan, podemos resumir que la cantidad de líquidos ingeridos por la boca, como agua y otras bebidas, sería de 1,5l; mediante los alimentos sólidos, y dependiendo de la clase de alimento, entre 0,7 y 1l; y por la vía metabólica, 0,3l. En total, 2,5l. De manera que, para mantener el correcto balance hídrico, si la pérdida diaria es de 2,5l, se tendrá que reponer la misma cantidad, es decir, 2,5l. En caso contrario, se iniciará el proceso de retención y deshidratación.

La ingesta de agua deberá ser mayor en función de las condiciones en que se halle el organismo, de las influencias externas y de si se quiere conseguir un objetivo terapéutico concreto, pudiendo llegar a tener que tomar hasta 3l de agua al día por vía oral. 

Un buen indicador de la falta de agua en el cuerpo, es el color de la orina. Una persona bien hidratada, produce una orina con apenas color. Una persona deshidratada, produce una orina amarilla, y si la persona presenta patologías, muy amarilla.

A veces, se produce una retención de líquidos por parte del organismo de una manera anómala. Las principales causas que provocan esa retención son:

  • Beber muy pocos líquidos.
  • Tomar exceso de sodio, sobre todo de cloruro sódico (sal común refinada).

Las fuentes de suministro

  • Alimentos

La fuente de agua más saludable obtenida de los alimentos, la más pura, fisiológica y abundante, es la que contienen las frutas y los vegetales frescos y ecológicos consumidos tal y como la naturaleza nos los ofrece: regados por el agua de manantial, nutridos por la tierra y cocidos por el sol.

Dependiendo de la clase de alimento, si es cocido, salado, amiláceo, farináceo, feculento o seco, demandará más o menos agua para completar su digestión y metabolización. El aporte de agua en esta clase de alimentos será nula, ya que su contenido es utilizado para su digestión e incluso puede que llegue a necesitar más cantidad, por lo que el balance de aporte hídrico será negativo.

Al comer mucha fruta y verdura fresca cruda o como zumos prensados, podrá minimizarse el aporte directo de agua. Si se comen alimentos mixtos, tendrá que respetarse el aporte directo de agua, pero si los alimentos que se comen requieren agua para su digestión, tendrá que aumentarse el aporte normal de agua directa.  

  • Bebidas

La bebida ideal y más saludable para el ser humano, los animales y las plantas, es el agua pura tal y como nos la ofrece la naturaleza. Sin embargo, la sociedad humana ha introducido otras clases de líquidos algunos de ellos muy perjudiciales. Las bebidas como el té, el café, el vino, la cerveza, los refrescos, las bebidas energéticas y los zumos concentrados envasados, contienen mucha agua, pero también cafeína, alcohol, azúcar, edulcorantes y sustancias químicas que son altamente deshidratadoras. 

Las infusiones de hierbas, sin azúcar ni otros añadidos, si son ligeras y tomadas sin una finalidad sanadora, también pueden aportar mucha agua. Algunas de ellas son: la verbena, la menta, la tila, la melisa… Estas infusiones son altamente hidratantes, salvo las que tienen efectos diuréticos que, por el contrario, causarán deshidratación. Las que poseen efectos medicinales han de utilizarse para tal fin, en vez de como aportadoras de agua al cuerpo y suelen identificarse por su sabor amargo. La leche materna sí que aporta una alta y magnifica hidratación, siendo el alimento más completo para los recién nacidos siempre y cuando la madre esté en un estado saludable y atóxico.

  • Aguas

El agua más adecuada: Para el organismo humano es el agua pura procedente de manantial sin tratar que contenga minerales que le otorguen un pH alcalino, que esté estructurada molecularmente y energizada y que sea ingerida a temperatura ambiente. Toda el agua potable que la Naturaleza nos ofrezca de forma natural, sin que haya sido adulterada ni tratada por la mano del ser humano.

El agua magnetizada: Se ha demostrado que los pequeños racimos o cadenas de moléculas (los clusters) que forman esta clase de agua se componen de 3 a 5 moléculas por grupo, mientras que en otras aguas se encuentran de 30 a 50 moléculas por grupo. El agua reunida en pequeños grupos es utilizada por el cuerpo en forma muy eficiente, entrando en la célula mucho más fácilmente. El agua ordenada por campos magnéticos asegura la hidratación de los tejidos por su fácil penetración.

El agua energizada: Al escribir palabras positivas como amor y gracias en un papel y pegarlo en una botella de agua, se forman unos bellos y delicados patrones cristalinos. Las palabras vibran y convierten esa vibración en sonido; cada una tiene su propio juego de vibraciones, creando estructuras cristalinas diferentes. En cada lengua, cada palabra es única y existe sólo en esa lengua. Las influencias que recibe el agua van incluso mas allá de las que directamente le ocasionamos, ya que también influyen en ella multitud de factores externos, ambientales y ajenos a la Tierra en sí.

 

¿Qué factores determinan la cantidad?

  • El consumo de alimentos secos, concentrados y grasos, a fin de diluirlos y digerirlos.
  • La toma excesiva de sal como condimento, a fin de eliminarla.
  • La sobrealimentación, a fin de eliminar los residuos.
  • El estrés y la alteración emociona, a fin de eliminar las toxinas que generan.
  • El exceso de tóxicos y venenos acumulados, a fin de ser eliminados.
  • La acidosis interna, a fin de neutralizar y conducir los ácidos al exterior.

¿Cómo y cuándo deberíamos beberla?

  • Beberla sin esperar a tener sed, al tener sed ya se ha producido la deshidratación. 
  • Beberla a lo largo del día, repartida equitativamente, ayuda al proceso digestivo.
  • Beberla entre las comidas, para evitar diluir los jugos gástricos.
  • Beberla como máximo 30 minutos antes de una comida y a partir de 2 horas después.  
  • Beber algo de agua en caso de comidas muy secas como apoyo a la digestión. 
  • Beberla antes de hacer ejercicio para tenerla disponible y producir sudor.
  • Beberla después del ejercicio para reponer la perdida hídrica. 
  • Beberla al despertar, para corregir la deshidratación producida durante el sueño. 
  • Beber 3 vasos al levantarse paliará el estreñimiento. 

 

El agua alcalina

El agua es la base de todo líquido y su composición es el fruto de la unión de dos moléculas de hidrógeno con una de oxígeno, formando H2O. El pH es un aspecto común a todo líquido y es consecuencia del formato químico del agua que éste contenga y de las sustancias añadidas. El pH se define como el potencial de hidrógeno que es el que marcará el grado de acidez o alcalinidad de toda sustancia, y se mide con una escala que va del 1 al 14, en la que 1 es el más ácido y 14 el más alcalino, siendo 7 el neutro.

Si además está ionizada, los grupos moleculares del agua, llamados clusters, se reducen de tamaño, pasando de entre 12-14 o incluso 20-24 moléculas por grupo (por cluster) a tan sólo 4 ó 6, con lo cual la penetración orgánica e hidratación celular es mucho mayor. De ahí que el agua alcalina sea muy bien absorbida por el organismo gracias a su alta penetración e hidratación, evitando el encharcamiento que producen otras aguas con grupos de moléculas altos.

Las substancias ácidas rechazan el oxígeno y las substancias alcalinas lo atraen, por lo que el agua alcalina contendrá mayor cantidad de oxígeno que la ácida. En ella influirá también la temperatura del agua: a mayor temperatura tendrá menor captación de oxígeno y a menor temperatura captará más oxigeno. El agua caliente contiene poca oxigenación.

Las bebidas gasificadas, edulcoradas y aditivadas son altamente acidificantes y conllevan la consiguiente desmineralización del cuerpo y las consecuencias que ello comporta. El agua alcalina ayudará a equilibrar los procesos naturales de degradación orgánica que son ligeramente ácidos, compensado y equilibrando estas reacciones metabólicas celulares naturales. 

Lo ideal es encontrar el agua de manantial alcalinizada por la propia naturaleza mediante los minerales del suelo. Un agua ácida o poco alcalina puede convertirse en alcalina con el grado que se precise. La medida ideal del pH del agua para proceder a un trabajo de reequilibrio orgánico interno, es pH 9,5 para dos aspectos básicos, que son hidratar y alcalinizar.

 

El agua de mar

El agua de mar es muy útil para ciertos usos, siempre y cuando sea usada correctamente. Posee propiedades equilibradoras, reponedoras y sanadoras, ya que ayuda a restablecer la mineralización original de los líquidos de nuestras células. Para beberla de forma habitual, hay que seguir unas pautas en función de la finalidad que quiera conseguirse. 

Cómo preparar el agua de mar y para qué sirve

 

* Hipertónica: Es tal cual se halla en el mar, con un contenido de 36 gramos por litro de sales, 4 veces superior a la salinidad del organismo.

  • Para regular el tránsito intestinal y el estreñimiento; tomando un vaso por la mañana en ayunas, resulta laxante.
  • Para cepillarse los dientes e higienizar la cavidad bucal mediante gárgaras.
  • Para la pesadez digestiva, la acidez…
  • Como uso desinfectante.

* Isotónica: Es el resultado de la mezcla de tres partes de agua dulce y una de agua de mar para conseguir los 9 gramos de sales por litro, que es la proporción en la que el agua se halla en el organismo.

  • Como sal líquida, para salar los alimentos en sustitución de la sal sólida. Si es posible, será mejor añadirla sin que tenga que hervir.
  • Para efectos preventivos y nutritivos, tomándola espaciadamente en cantidades pequeñas para no perder los minerales y enjuagándola en la boca un rato para que sean absorbidos directamente por la mucosa bucal.
  • Antes de las comidas para reducir la sensación de hambre y la ansiedad.

* Hipotónica: Se produce cuando se mezcla con el agua dulce, resultando una salinidad inferior a 9 gramos por litro, lo que será inferior a la salinidad del medio interno orgánico. Sus usos comunes pueden ser en dos formatos:

  • Hipotónica de baja mineralización: Para enriquecer 1 litro de agua mineral, añadirle 5ml de agua de mar, que es el equivalente a un tapón de la misma botella aproximadamente. También se puede añadir a los zumos, el té, las infusiones…
  • Hipotónica de alta mineralización: Como aporte de minerales que necesita el organismo. Para ello, hay que enriquecer el agua mineral con 1 gramo de minerales por litro, que se conseguirá añadiendo a cada litro de agua mineral el equivalente a un chupito de agua de mar.

Otra forma de utilizarla es para cocinar los alimentos, evitando así tener que añadirles sal, sobre todo, los que al ser metabolizados producen acidificación en el organismo, como es el caso de los cereales. Los minerales del agua de mar neutralizan en cierta medida ese efecto. En las cocciones de alimentos y según el gusto particular, la proporción sería que 1/3 del agua empleada fuera agua de mar. Con el calor los minerales se conservan sin alterar, pero siempre es mejor añadirla al final sin tener que hervirla.

Una persona puede vivir más de 3 días bebiendo exclusivamente agua de mar. La solución experimental fue tomar una cucharada de agua de mar pura cada 20 minutos, bebiéndola lentamente y dejando que la saliva redujera la salinidad del agua ingerida.

 

El poder curativo del agua

Las propiedades curativas del agua dependen de la cantidad que se beba. También dependen de la forma en la que se toma este mágico elemento que es el agua y que regula más de 50 funciones en el organismo. Las aplicaciones terapéuticas del agua, nos señalan los principios y normas a seguir para su uso sanador:

  • El organismo necesita una determinada cantidad diaria de agua de calidad para realizar satisfactoriamente sus funciones. La cantidad variará según una serie de factores, como son el clima, la edad, la actividad física, el peso corporal… Y la calidad vendrá dada por la pureza del agua, que sea de mineralización débil, no clorada y que no se haya mezclado con otros líquidos (zumos, infusiones, caldos, agua de los alimentos…).
  • Se estima que la cantidad de agua diaria que necesita el cuerpo humano es una constante universal (no importa si te encuentras en México, Australia o Japón), 35 decilitros para cada Kilo de masa corporal. Para saber cuánta agua nos corresponde beber al día aplicaremos la fórmula: 35dl por el peso corporal en Kg. Por ejemplo: una persona de 70Kg deberá beber 2,45 litros.
  • Evitar beber durante las comidas y mientras se espera.
  • La cantidad de agua aproximada que el cuerpo acepta de una sola vez ronda el cuarto de litro (un vaso grande de agua). Esto equivale a una toma.
  • Media hora antes de desayunar, beber el primer medio litro (si cuesta ingerir tal cantidad, empezar con 1 vaso y tras unos días aumentar progresivamente hasta 2).
  • Frecuencia de 1 vaso cada 2 horas hasta completar la ingesta diaria de agua.
  • Tiempo de espera de media hora, previo y posterior a las bebidas de otros líquidos.
  • Respecto a las comidas, tomar agua solo 1/2 antes y 2 horas después.
  • Se recomienda añadir al agua entre 2 y 3 gramos diarios de sal marina y beberla en varias tomas durante el día.

Los efectos de esta forma de tratamiento podrán apreciarse a partir de los quince días de llevarlo a cabo sin excepción, si bien es aconsejable alcanzar las tres semanas para consolidar esta sana costumbre y mantenerla por un mínimo de cuarenta días hasta lograr la mejoría total de la salud. Con esta dieta-tratamiento de agua constataremos la mejoría experimentada con la desaparición de dolores articulares y sequedad en la piel, mayor bienestar general y rejuvenecimiento, mejora de las capacidades físicas y cognitivas…

 

Reflexión

 “El agua nos da la vida, es el soporte de toda vida y nos apaga la vida, nacemos en el agua, existimos en el agua y nos vamos del agua. Toma conciencia de la vital importancia del agua y tu salud cambiará por completo. El agua viva te vivificará y el agua muerta te mortificará”.

 

 


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