Celebraciones nutritivamente saludables

Imponer la idea de que es imposible disfrutar de un encuentro, una celebración, una festividad e incluso un fin de semana consumiendo alimentos saludables y sencillos, es conceptualmente erróneo. Claro que es posible festejar, y todavía con más intensidad, cualquier celebración sin necesidad de atiborrarse de productos densos e incompatibles entre sí y sufrir las consecuencias que con el tiempo irán causando en el organismo esos hábitos inadecuados y que comienzan provocando el aturdimiento de la mente y una saturación orgánica; es decir, te abstraen del presente, te restan energía y te mantienen espeso, igual que lo hace una droga.

Entramos en un período del año en el que nos reunimos con el propósito de disfrutar de las celebraciones que nuestro calendario nos propone. Cierto ánimo consumista se dispara, el tiempo corre y la paga extra, el ahorro extra, el ingreso extra e incluso el crédito extra, nos rondan dando tumbos por la mente. 

Pero, ¿qué es eso que nos trae de cabeza? Pues del principal y más apreciado componente sobre el cual da vueltas toda celebración y que sin él, en la mayoría de los casos, dicha celebración se considera que pierde todo sentido: nuestra apreciada e imprescindible comida. 

En principio, es estupendo. Pero, ¿te has parado a reflexionar si puedes vivirlo desde otra perspectiva, de una forma más nutritiva y saludable? Seguramente observarás que puedes saborearlo y deleitarlo de forma y manera más acorde con lo que realmente es más saludable, implementando algunas modificaciones a todos esos impulsos que recibes del exterior y que te invitan al consumismo desmesurado bajo formas alimenticias poco nutritivas, en el mejor de los casos.

Solemos considerar como necesario e incluso imprescindible todo aquello que ha sido establecido con la justificación de que siempre se ha hecho así y que si fuera incorrecto ya nos lo habrían dicho, convirtiéndose al final en un hábito que creemos bueno y sano. Pero, ¿te has planteado alguna vez que esa forma de consideración puede estar muy lejos de ser saludable y buena para tu cuerpo, mente y alma? Razona por ti mismo y te sorprenderás.

La transformación alimenticia que ha tenido lugar a lo largo de los últimos años, es y actúa en muchos casos como una droga, una droga legal y rentable. Un caso muy típico son los tipos de alimentos con los que adornamos las celebraciones y festividades. Muchas personas son capaces de comer sencillamente y sólo lo necesario fuera de ese ámbito festivo, pero cuando se acercan las celebraciones, en la mente les ronda aquello de “bueno, es que hay que celebrarlo”

Imponer la idea de que es imposible disfrutar de un encuentro, una celebración, una festividad e incluso un fin de semana consumiendo alimentos saludables y sencillos, es conceptualmente erróneo. Claro que es posible festejar, y todavía con más intensidad, cualquier celebración sin necesidad de atiborrarse de productos densos e incompatibles entre sí y sufrir las consecuencias que con el tiempo irán causando en el organismo esos comportamientos y hábitos inadecuados y que comienzan provocando el aturdimiento de la mente y una saturación orgánica, es decir, te abstraen del presente, te restan energía y te mantienen espeso, al igual que una droga.

Perfectamente puedes plantearte una comida con los alimentos que indicamos en nuestras TABLAS y RECETAS como SALUDABLES y MUY SALUDABLES y, al mismo tiempo, compatibilizarlos químicamente entre ellos gracias a la ciencia de la trofología. Haciéndolo así, gozarás de una comida digestible, nutritiva y saludable. Y si, además, le pones una pizca de imaginación, obtendrás una comida sencilla y sabrosa hecha a tu gusto. Todo este conjunto armónico de factores levantará en los comensales una cierta curiosidad y también motivará una mejor actitud y una mayor lucidez, pudiendo disfrutar todos de una celebración saludable, armónica y consciente.

Al mismo tiempo, se habrá iniciado un proceso de cambio hacia una forma distinta de disfrutar de las esperadas celebraciones. Incorporando una forma saludable de alimentarte, podrás estar celebrándolo sin perjuicio de que te cause los típicos malestares que se producen al meterte entre pecho y espalda las consabidas comilonas, y que se presentan al finalizar el encuentro o en los días posteriores. 

¿Cuantas veces después de una celebración e incluso al día siguiente o más días, te has sentido pesado, embotado, saturado, dolorido…? Ten en cuenta que, al principio, cuando se siguen pautas inadecuadas para nuestro sistema digestivo, el cuerpo, a modo de alarma, te avisa de que algo ha sido transgredido; pero cuando esas pautas se llevan a cabo reiteradamente, llega un punto en el que, al hacerle caso omiso desconecta y deja de avisar. La homeostasis interna intenta adaptar al organismo a esa nueva situación lo mejor que puede. A pesar de que nosotros digamos aquello de que “a mi me sienta todo bien, yo no noto nada”, los síntomas están ocultos y al acecho. A pesar de eso, y aun y todo con esa desconexión, cuando la transgresión ya es excesiva, el cuerpo avisa una vez más, indicando que infaliblemente estás dando otro paso hacia la gestación de una enfermedad segura. Este es el caso de los típicos excesos cometidos en las celebraciones, la diferencia estriba en que ese aviso es ya un aviso extremo, una exclamación del dolor interno provocado por la saturación a la que seguirá el colapso orgánico y funcional. 

Si fueras consciente del daño interno que ocasiona esa reiterada forma de comportamiento, probablemente cambiarías muchas de las pautas que sigues actualmente. Conciénciate a través de la mejor información disponible del momento y reflexiona profundamente; y, si fruto de ello, estás dispuesto a iniciar un cambio, te proponemos que des los sencillos pasos que te proponemos a continuación.

Diariamente, y durante las celebraciones aún más, consumimos cantidad de alimentos refinados, desnaturalizados y densos. Los más característicos son los refinados como el azúcar, las harinas, el pan, la pasta, la bollería, la pastelería… Los desnaturalizados como las grasas, los aditivos, los preparados, los edulcorantes, los congelados industrialmente… Y los densos como la carne, el pescado, los embutidos, los lácteos, los mariscos… Además de ingerir estos alimentos, los mezclamos entre ellos a pesar de que sean químicamente incompatibles, lo que causa que las digestiones ya de por sí lentas y pesadas, se compliquen todavía más. Para colmo, no contentos con eso, lo regamos todo con diferentes tipos de alcoholes y nos ahumamos con tabaco. Y por supuesto, en una ingesta altamente generosa, como si de repente fuera a acabarse el mundo.

 

 

Las consecuencias de ello serán las mismas que las de la gota malaya, poco a poco irá perforando tu salud y, de repente, un día dirás: “¡Pero si me encontraba perfectamente! ¿Qué me ha pasado?” Y entonces, ¿qué? ¿Renunciarás a las celebraciones o serás capaz de plantearte otra forma de disfrutarlas?

A nivel holístico, una celebración saludable es perfectamente posible; sólo tienes que replantearte tres aspectos básicos: 

  1. Que la comida sea sólo un aspecto más de la celebración. La transformación vendrá dada al potenciar el resto de aquellos aspectos que envuelven cualquier celebración o incorporar otros nuevos, mientras la comida debería ser sólo un aspecto más. De esta manera, lograrás armonizar los cuerpos que nos sostienen: el físico, el mental-emocional y el energético sutil. Para ello tienes multitud de salidas, empezando por complementar el ambiente de la celebración para evitar el apoltronamiento que puede suponer la sobremesa por otras actividades en la misma proporción e intensidad que la comida, como podrían ser: cambiar de ambiente, una charla en otro lugar, programar antes y después una excursión, un paseo, una actividad manual o cualquier otra cosa que te resuene a fin de cambiar esa situación pasiva de simplemente estar sentado a la mesa. ¡Activa tu creatividad interior! Te sorprenderás y sorprenderás a los demás.
  2. Que la comida esté acorde con las pautas saludables. Propónles la idea de la creatividad a tus comensales, cambia los estándares prefijados durante años por un menú armónico, compatible y sin excesos. Para elaborarlo, respeta lo más posible las pautas saludables que te mostramos en cuanto al tipo de alimentos y sus combinaciones. En nuestra web, encontrarás muchas recetas y otras orientaciones como es la tabla de compatibilidades y tú adórnalo con tu gran creatividad interior. Cuando te propongas verdaderamente seguir el camino más saludable posible, siempre recibirás una magnifica inspiración que te orientará al respecto. 
  3. Que el menú sea elaborado sin productos de origen animal. Aunque sea una sola vez, aunque sea sólo ese día, proponte elaborar tu menú sin trazas de alimento animal. Es perfectamente posible y hay multitud de recetas divertidas y saludables para hacerlo. Pero permanece atento para evitar en lo posible consumir esos nuevos productos que intentan suplir a los de origen animal. Esos productos son elaborados imitando a las carnes, los embutidos y los derivados de origen animal y su finalidad es conseguir la misma forma, el mismo sabor y la misma textura y para ello, en la mayoría de los casos, recurren a alimentos transgenizados, colorantes artificiales, conservantes y a combinaciones imcompatibles. Si te es imposible olvidar el sabor, la forma y la textura de los productos de origen animal, tendrías que saber que ese tipo de alimentos, aunque en menor medida, también conllevan un grado de densidad física y energética, ya que incitan a lo mismo, lo cual tiene sus consecuencias orgánicas. ¡Sé coherente! Para lograr el objetivo de innovar, nutrir y lograr el objetivo de un ambiente relajado y agradablemente saludable, te proponemos los alimentos clasificados como muy saludables y saludables que reunimos en nuestra "GUÍA PRÁCTICA PARA LA AUTO GESTIÓN DE LA SALUD", y   esporádicamente alguno de transición. 

Todo esto puede ser chocante para los que estén anclados en la más absoluta tradición, pero si tú das ese paso, al final la sensación que experimentarás será muy distinta a la habitual y habrás sembrado una semilla que germinará en su momento. Debido al miedo del que se ha impregnado durante años y que la sociedad ha instaurado como una pauta natural, el humano es muy reacio a los cambios, pero más tarde o más temprano la semilla estrará en el proceso de germinación.

Cuando te propones armonizarte con la Creación, respetar a la Naturaleza y seguir las reglas que rigen la salud, siempre recibes tu premio, aunque debes estar atento para recibirlo ya que puede venir por la vía más insospechada. 

Sólo tú puedes decidir si deseas contribuir a nutrir saludablemente tu cuerpo y tu mente, pero lo más importante será la nutrición que recibirá el alma, que se oculta en algún rincón mientras se consumen habitualmente alimentos densos, desarmonizados y faltos de respeto para con los seres que nos acompañan en nuestro viaje por la Tierra. 

Si realmente quieres respetar a los demás, tienes que empezar por respetarte a ti mismo y respetar lo que se ha sido creado para que tu puedas existir en este plano, es decir, el magnífico regalo que es el cuerpo físico que fue concebido para que lo utilizaras lo más armónicamente posible en tu vida terrena. ¿Cómo podrás amar nada, si desprecias lo que eres, lo que tienes y lo que haces? Acéptate como una creación única y perfecta para desarrollar lo que precisas en un momento dado, pero si te sientes descontento, ¡cambia! Sólo tu puedes promover el cambio, nada te llegará sin que lo proyectes y lo actives por ti mismo; ahí radica la clave del verdadero poder que ha estado oculto dentro de ti, activar tu fuerza de voluntad impulsada por tu infalible intuición e inspiración. Todo ello te llevará por el camino correcto, aquel que necesites en cada instante de tu vida, y éste te conducirá a la felicidad y el bienestar que tanto anhelas. 

Si aplicas el principio esenio de simplificar tu vida, simplificando tus acciones y pensamientos, todo fluirá saludablemente a tu alrededor. 

“Mediante una alimentación adecuada, todos los días del año serán una celebración. Celébralos con los magníficos, nutritivos y sabrosos alimentos que te ofrece la Madre Naturaleza en forma de frutas, frutos, semillas… ¡y tu saludable inspiración!”

 

Desde "ESSEN: Conciencia y Nutrición" te invitamos a convertir las celebraciones en encuentros saludables y te ofrecemos la información que precisas para ello.

 

 

¡Te deseamos unas gozosas y saludables celebraciones con los tuyos!

 

ESSEN

"Encantados de Servir"

En "ESSEN: Conciencia y Nutrición" estaremos encantados de que colabores con nuestra asociación

 

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