La ley de Hering

“Para llegar a la Salud necesitamos atravesar sucesivas crisis curativas. La mejora y la curación se producen de dentro a afuera. Los síntomas desaparecen desde arriba hacia abajo. Las molestias van desde un órgano importante a otro menos importante. Los síntomas desaparecen en el orden inverso a su aparición”.

El creador de esta Ley es el Dr. Constantine Hering y en ella expone lo siguiente:

“Para llegar a la Salud necesitamos atravesar sucesivas crisis curativas. La mejora y la curación se producen de dentro a afuera. Los síntomas desaparecen desde arriba hacia abajo. Las molestias van desde un órgano importante a otro menos importante. Los síntomas desaparecen en el orden inverso a su aparición”.

Por medio de este proceso constructivo encaminado hacia la salud, los tejidos viejos y enfermos son reemplazados por tejidos nuevos y sanos. Mientras que la crisis de la propia enfermedad, por el contrario, es desfavorable aunque también sea natural, y todos los órganos del cuerpo se revelan contra ella en vez de colaborar, en el caso de la crisis curativa todo colabora para el beneficio del organismo. Cualquier evento que ocurra en el organismo, sea favorable o desfavorable, está controlado por leyes naturales.

La experiencia de pasar por una crisis curativa se parece mucho a los estados críticos de la enfermedad, puesto que se volverán a experimentar los síntomas del mal que aquejan al paciente; pero hay una diferencia muy importante: la eliminación. En la crisis curativa la eliminación es perfecta. La defecación es natural. Todos los órganos de eliminación están cumpliendo con su función en forma normal. Es los estados críticos de la enfermedad, en cambio, los procesos de eliminación cesan o son insatisfactorios, lo que complica aún más el estado patológico del paciente. En la crisis curativa los procesos de eliminación se aceleran debido a la abundancia de energía vital recuperada. Todas las secreciones y otras formas de desechos acumulados en el organismo, se disuelven y fluyen libremente, y así se establece un proceso de limpieza general y purificación.

 

Principios fundamentales de la Ley de Hering:

 

                                                                 1  La mejora y la curación se producen desde dentro hacia fuera.

                                                         2  Los síntomas desaparecen desde arriba hacia abajo.

                                                         3  Las molestias van desde un órgano importante a otro menos importante.

                                                         4  Los síntomas desaparecen en el orden inverso a su aparición.

 

 

1 La mejora y la curación se producen desde el interior hacia fuera

 

Esto significa que, para llegar a la salud las toxinas que hemos ido acumulando en nuestro interior (órganos internos), tienen que salir al exterior, de modo que son nuestros órganos internos los primeros en curarse. Cuando la enfermedad sale por la piel u órganos externos, es señal de que estamos llegando definitivamente a la salud. Para que esto se cumpla es necesario pasar por diferentes crisis curativas en esos órganos internos y saber interpretarlas para no sofocar los síntomas con medicina química.

En la Iridología se observa el cumplimiento de este principio de la Ley de Hering, porque veremos cómo el iris empieza a aclararse en forma de círculo desde el centro hacia el exterior. Esto puede llevar meses.

 

2 Los síntomas desaparecen desde arriba hacia abajo

 

Si deseamos llegar a la salud lo primero que debemos curar es nuestro cerebro. Nuestra forma de pensar, de sentir, nuestras emociones, deben ser la fuerza motora de todo el proceso de curación, ya que es en el sistema nervioso donde se acumula la energía vital imprescindible para el proceso de la curación. Una mente negativa, llena de pensamientos destructivos y violentos, jamás podrá dirigir el proceso de reversión hacia la salud. Esta vuelta a la salud se conseguirá dependiendo de la vitalidad genética y capacidad individual.

 

3 Las molestias van desde un órgano importante a otro menos importante

 

Puesto que el organismo siempre buscará lo mejor para su supervivencia, es fundamental que los primeros órganos en depurarse sean los más importantes, de modo que los órganos menos importantes se aplazan para siguientes crisis curativas. En la homotoxicología, se ha comprobado cómo los órganos más importantes para protegerse ante las agresiones de las homotoxinas, producen lo que en homotoxicología se llama “fase de compensación”, es decir, enfermedades que pretenden proteger a los órganos vitales. Un ejemplo de ello lo tenemos en cómo pueden producirse forúnculos en una diabetes latente, aparentemente inexistente. En estos casos, con el “Método de la Multi- Homotoxicología y/o Iatrostoxicología”, se ha comprobado que las “fases de compensación” son más rápidas y las crisis curativas de transformación de una fase a otra son un poco más fuertes, pero a la vez, el paciente siente la mejoría en un corto plazo de tiempo.

 

4 Los síntomas desaparecen en el orden inverso a su aparición

 

Este principio tal vez sea el más maravilloso de ver en la práctica clínica. Cuando analizamos los procesos patológicos por los que hemos ido pasando a través de los años, observamos que vamos pasando de enfermedades agudas a enfermedades de deposición y después llegamos a las enfermedades crónicas o degenerativas. Esto es lo que en homotoxicología llamamos “fases de excreción, reacción, deposición, impregnación, degeneración y neoplasia” o “vicariación progresiva”. Pues bien, a medida que el proceso curativo se inicia, empezamos a experimentar DE NUEVO, por medio de crisis curativas, (ojo, no crisis de enfermedad), los mismos síntomas o enfermedades que ya habíamos desarrollado anteriormente, pero en orden inverso. Las enfermedades más recientes y más crónicas resurgirán primero y, poco a poco, a través de nuevas crisis curativas, llegaremos hasta las enfermedades agudas que padecimos muchos años atrás.

Si la enfermedad se fue desarrollando a través de muchos años y hemos llegado a una fase degenerativa, en muchos casos, será difícil que incluso con la medicina biológica natural podamos llegar al final de la curación, (vicariación regresiva). Puede que nuestro organismo no tenga la suficiente vitalidad como para completar el proceso curativo. En tal caso, nuestro organismo originará crisis de compensación y de curación, que tendrán que prevenirse dentro de lo posible.

“Entender la Ley de Hering y el proceso curativo que se desarrolla es fundamental si deseamos alcanzar la verdadera salud”.

 

 

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