EL NABO: "Una mina de minerales"

Este sabroso tubérculo que se enraíza en la tierra de color blanco, rojizo o púrpura, junto con sus preciadas hojas llamadas grelos, componen un muy buen alimento ya sea crudo o cocido. El nabo silvestre es consumido desde muy antiguo y ya aparecía en los escritos de Alejandro Magno. Los hay de una gran diversidad de colores y texturas.

Su hermano, el colinabo de carne amarilla o blanca, aunque parecido, es fruto del cruce entre la colza y las coles; de ahí su nombre compuesto.

El apionabo, aunque es de otra familia, es denominado nabo por su textura y composición. Es de gusto parecido al apio, pero más dulce y suave y de carne dura. Sus propiedades son muy similares al nabo común.

 

VALOR NUTRITIVO Y PROPIEDADES

Esta nutritiva hortaliza-raíz está repleta de valiosos minerales y vitaminas, y su benéfica fibra lo hace muy asimilable. Está lleno de calcio, magnesio, fósforo, sodio, potasio y hierro, además de vitaminas C, B1, B2, B3, B6 y folatos. El nabo silvestre además contiene boro, cromo, cobalto, cobre, zinc y selenio. Consumido crudo o en zumo prensado, aporta cantidad de vitamina C, y sus hojas contienen ácido fólico o B-9. Gracias a su riqueza nutritiva, es ideal para la piel, las uñas y el cabello. Debido a su contenido en minerales, es alcalinizante, depurativo y diurético. Es un gran antioxidante y ayuda a aliviar los problemas bronquiales. Por sus propiedades diuréticas y desintoxicantes, es recomendable en personas con gota y reumatismo y es ideal para los diabéticos. Su sabor picante denota el contenido de antioxidantes como los betacarotenos, el licopeno y los glucosinolatos; el alto contenido  de éstos últimos, convierte al nabo en un buen anticancerígeno. Además este tubérculo contiene alantoína de propiedades cicatrizantes para la piel.

 

  “Toma estas jugosas minas re-mineralizantes y tu despensa se llenará”

 

PRECAUCIÓN: Por su contenido en compuestos goitrogénicos, puede provocar en cierta medida el desarrollo del bocio en personas con carencias de yodo.

 

 

 

 

 

ESSEN

"Encantados de Servir"

Colinabo
Colinabo

CÓMO CONSUMIRLOS

Se pueden tomar crudos, rallados en ensaladas, en crema, hervidos o en guisos. Para aprovechar al máximo su fuente nutritiva, puedes prensarlos para añadirlos a un zumo verde al que aportarán más nutrientes vivos y vitales. Molturados en crudo, le aportarán a las cremas crudas o cocidas un magnífico toque nutricional. Un buen chorrito de aceite de oliva virgen, los convierten en un gran complemento anti-envejecimiento.

Apionabo
Apionabo

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